23 de febrero de 2015

Oda a los mocos

¡Oh mocos! Que en mi nariz existen.
¡Oh mocos! Tan verdes y tan hermosos.
¡Oh mocos! ¿Por qué no os vais con los esposos?
Los mocos y los cocos, viven pero no son
locos. 

No tiene mucho sentido, pero tampoco tiene porque tenerlo. ¿A qué no sabes de que vamos hablar?¿eh? (nótese mi sonrisa divertida). ¡Pues sí! ¡De mocos hermosos!
Soy muy original, además mi Oda a los mocos tiene mucho sentimiento y rebosa sabiduría y talento. Sí, sí, sí... soy una genio de las letras. 

En fin, todo esto viene a que... los mocos son los únicos líquidos del cuerpo que van donde se les antoje. Sí, no le importa si sale si entra, si vuelve o no vuelve. Los señores verdes, circulan por todo nuestro organismo buscando una fuente de luz. Si la consiguen, genial. Y si no, pues vuelven a buscar. En serio, piénsalo durante un segundo ...¿Ya? Bien. Si no te iluminaré. Verás toda mucosa produce moco...así que en la nariz hay mocos, en la vagina hay moco y en el ano... no, ahí no hay. ¡Pero el moco llega! Que bien yo lo se... malditos mocos. Así que... en definitiva hay más moco que otra cosa. Y es por eso que viene mi duda existencial... ¿Por qué no se dona moco? Si es algo tan importante, porque sí, el moco es MUY importante. A pesar de que es un líquido viscoso, oloroso y molesto... es super super importante. Si no tienes mocos, prácticamente puedes pillar cualquier enfermedad habida y por haber. Así que... los malditos verdes nos salvan el culo muchas veces. Pero mira lo que joden... creo que es el único líquido del cuerpo humano que jode... incluso cuando no está. Y la regla no cuenta. Porque la sangre no se va y vuelve a venir, siempre está ahí. Y la saliva a menos que te muerdas las uñas o te lamas los labios... tampoco. Y las lágrimas...¿a alguien le jode las lágrimas?
Pues eso, los mocos están dentro de nosotros, de forma latente... ahí esperando el momento que la familia decida ir de excursión. La cosa es así... hay diferentes mocos, que son:
- Los normales de toda la vida. Duritos, de color blanco amarillento. Y con un poco de suerte te puede salir uno marrón o negro. Y si te rascas mucho rojo. 
- Los líquidos. Son prácticamente agua, de color blanco amarillento, que a medida que va pasando el tiempo se vuelven amarillo pollo hasta llegar a verde moco (viva la redundancia).
- Los ni uno ni otro. Son duritos y son aguados, te vienen los dos por el precio de uno. Tu soplas y tienes a los amigos ahí. 
- Los chiclosos. Son medio aguados, medio duros y encima super pegajosos.
- Los planos. Son los últimos mocos que quedan, que se vuelven como una capa dentro de tu nariz, y te obligan a meterte el dedo y a buscar oro. Y hasta que no lo sacas no eres feliz.

Bueno el recorrido familiar de nuestros inquilinos comienza a así: Primero están en modo normal. Conviven en ti, todo normal... hasta que llega a uno y le pega la neura para investigar mundo. Pues deciden entrar en modo líquido. Así logran salir por la nariz. El problema es que no les dejamos salir, por lo que deciden explorar territorio hacia la boca. Ahí les gusta y comienzan a transformarse en modo ni uno ni otro. Están a gusto hasta que les comenzamos a expulsar, por lo que la familia con la nevera portátil se van para las mejillas y frente. Ahí se vuelven otra vez líquidos, pero descubren que tienen dos lugares para investigar: cabeza y orejas, por lo que por grupos se van a investigar. Al no verse expatriados pues llaman a toda la familia y se arman el chiringuito los cretinos. Y ahí viven, por lo que se convierten en los duritos y se tiran la vida... hasta que te duele la cabeza y los oídos y los sacas, estos vuelven a modo líquido y se van a la nariz dónde les pertoca. Pero evidentemente, siempre está el majadero por ahí que se ha escapado al estómago y termina saliendo por el culete. Ese buen viaje seguro que no ha tenido. 
Después de haberse hecho la vuelta al cuerpo en 7 días deciden echar raíces en la nariz y se crea la estatitas y estalanmitas de mocos que la única forma humana de sacarlos es metiéndote el dedo hasta la cuenca del ojo para sacarlos...

Así que ya ves tu, la vida tan agetreada de los mocos. Yo lo prometo, si se abre una cadena de donación de mocos soy la primera. Porque después de todo, me gusta compartir y mocos siempre alguien necesita. 

20 de febrero de 2015

Sick

No soy una persona propensa a ponerme enferma. Es cierto que soy bastante quejica y algo pupas (es de hacerse heridas por nada y dolores por cualquier tontería) pero no lo suficiente para quedarme comatosa en cama. Por eso, cuando me enfermo me suelo poner muy mala.
A lo mejor puedo pillar un catarro de dos o tres días, pero sin un gran malestar o tener dolor de cabeza o de barriga. Cosas puntuales que me anulan durante medio día, o ni siquiera me anulan. Puedo hacer mi vida normal, quejosa, pero normal. Pero cuando he de ponerme enferma de verdad...la lío. Yo digo, soy buena paciente, pero bastante quejica. Me quejo por todo y quiero muchas atenciones (¿Quién no?) pero suelo ser bastante empática por lo que me limito a quejarme realmente si es necesario...
Todo esto viene porque... ¡Estoy enferma! Que raro... ahora es tiempo de que todo el mundo tiene gripe, anginas y demás. Pues bien... a mi me toco, pero no de las que estoy acostumbrada. ¡Me dolía el cuerpo! Creo que incluso hasta pensar me dolía...y encima con exámenes. ¡Buff que mal lo pase!
Entre el delirio de la fiebre y el estrés terminé haciendo una deducción... los enfermos tenemos como una cierta inmunidad. La gente cuando sabe que otra persona está mal, suele evadir según que cosas y perdonar con más indulgencia. Ese hecho me pone en una cierta situación confusa, por que después de todo hay diferentes tipos de enfermos. Y ahora te preguntarás ¿Cuales? Y yo te diré cuales son ahora mismo.

El pupas: Siempre le pasa algo. Le duele por todo y siempre se está quejando, por lo que no es extraño verlo en cama.
El sufrido: Aunque no se enferme a menudo, cuando lo hace se pone en plan melodramático. Incluso con un simple corte parece que se va a morir.
El fuerte: No acepta que está enfermo, por lo que se esfuerza hasta no poder más y luego esta medio muerto por las esquinas.
El resignado: Sabe que está enfermo y asume las consecuencias sin quejarse.

¿Cuál eres tú?

14 de febrero de 2015

50 Sombras de Grey Película

Lo de perder el control, poco. 
Después de haber esperado unos cuantos meses por la película, haber visto el progreso del rodaje y aguantarme las bragas cuando veía el trailer el veredicto final es éste:

Dividiré la crítica en dos partes: Como fan y como persona que le gusta el cine y no es fan. Por lo que en la segunda intentaré ser más objetiva. He dicho INTENTARÉ. Mem...

Como fan:
Primero: Dakota Johnson es... sublime. Me encantó toda ella, aunque está demasiado delgada. Se metió muy bien en el papel de Ana, y me dejó ver a la chica que tanto me gustó en el libro y me hizo ver sus dos cojones bien puestos. 
Segundo: Jamie Dorman, es guapo y tiene un cuerpo que flipas. Pero no es Christian Grey. Bonitos ojos, buen culo y unos brazos y manos... en fin ¿me entiendes? Pero le falta esa maldad en la cara. Ese sufrimiento.  
Tercero: El hilo argumental me desconcertó mucho. Más bien no me gusto. Eso de que cambien escenas y pongan una delante de la otra, o que no sigan el hilo de la historia... me gusta que la gente explore y explote los beneficios de un libro, pero sin cambiarlo. Eso si que no me gustó en absoluto. Nada. 
Cuarto: ¡La música! Eligieron la banda sonora del libro. ¡Perfecto! Quizás no acertaron en una, pero bueno... muy bien. Me gustó que respetaran eso.
Quinto: La parte del sexo... personalmente me hizo ponerme "nerviosa" porque aunque me guste, sigo estando algo reticiente a según que. La fusta no me gusta, pero bueno. Las escenas de sexo en si, no eran FUERTES, como las del libro y aunque me ponían algo inquieta, no lo suficiente para mojarme las bragas. Hablando mal y rápido. 
Sexto: El guión me gustó mucho, porque respetaron ciertas frases que me gustaban mucho del libro. Quizás ha faltado una o dos cosas, pero bueno. 

Como persona NO fan:
Primero: Jamie Dorman no me pareció bueno. No se le veía a gusto. Además siempre tenía la misma expresión... como si solo existiera eso. 
Segundo: Las historias románticas siempre pasan rápido, pero me ha dado la sensación que todo ocurre en un abrir y cerrar de ojos. No explotan más todo. No se entiende, a menos que te hayas leído el libro.
Tercero: El guión me encantó. Frases interesantes. Momentos silenciosos adecuados. No tengo nada que decir a eso.
Cuarto: Las escenas de sexo no han marcado diferencia a otras películas con temática sexual, así que realmente no ha debido marcar mucha diferencia. 

En general me ha gustado la película. No tenía expectativas hechas, porque no quería llevarme una decepción. Aunque si que temí bastante por los actores, que no me defraudaron tanto como esperaba. 
Quizás la película no ha sabido expresar bien el papel de Christian.También las escenas de sexo, más que sado, parece una tortura medieval. Cosa que no es. Y me da algo de cosa que la gente vaya a sacar más ideas negativas sobre el libro. Aunque evidentemente eso es algo que se da por hecho. 
Realmente ayer me di un gustazo viendo la película. Sin ninguna duda me la volvería a ver, para disfrutar aún más. Quizás simplemente por el morbo de ver a Christian Grey personificado (en un actor no tan brillante) y para "perder el control" de aquella manera. 

11 de febrero de 2015

La píldora de la felicidad

Nunca he sido muy partidaria de tomar medicinas, tampoco de ir al médico y si me enfermo, me debo estar muriendo de dolor (literalmente) para acudir a las pastillas mágicas y a los sangreros. ¿Por qué? Quizás porque realmente nunca he podido diferenciar qué es lo que necesita ayuda médica o no. Normalmente cuando me duele algo, se me suele pasar por si solo... y si no, pues un ibuprofeno a regañadientes y listo. Pero... ¿Y si eso no es suficiente? Pues con un dolor en el alma acudo al médico para que me prescriban las píldoras de la felicidad. Eso si, después de seguir la receta me olvido de las pastillas y muy bien gracias. 
Con ese pensamiento he vivido durante 19 años de vida, hasta que fui al ginecólogo y me dijeron "Tomate las anticonceptivas o te quedarás estéril a los 30". Y yo me quedé con la cara que tu te has quedado. Sí, fue algo muy divertido. A mis 19-20 hermosos años de vida que te digan que no podrás procrear si no te medicas.
Mi mundo antipastillas se acabó... ce finit. 
Evidentemente como persona obsesiva que soy me pude a investigar sobre dichas pastillas, y claro... ¿Por qué coño lo hago? Mucha gente está en contra, porque si tomas muchas pastillas, a la larga tu cuerpo no producirá los estrógenos y bla bla bla. Obviamente ésto se puede extrapolar a TODAS las pastillas habidas y por haber.
Si te tomas una pastilla durante mucho tiempo, tu cuerpo deja de producir ésa sustancia que estás sustituyendo o si es un antibiótico tus anticuerpos no podrán luchar por si solo. No sé, dependiendo de la pastilla.

Hace poco leí un artículo que decía que las personas, nos hemos acostumbrado a no soportar el dolor, y enseguida que tenemos algo acudimos a la pastillas. Hombre, no digo que no se verdad... pero ¿Y qué? Los médicos no tienen el poder de decidir que duele o no, cuanto te duele y cuanto te puede dolor. El dolor es algo tan subjetivo y personal que es muy cruel, decir que ESO no te duele. Mem, el dolor físico si que se puede controlar, medir minimamente para saber como duele... pero ¿y el dolor mental?¿El sentimental? ¿Quién es el valiente que lo puede describir?

Después de casi 5 años tomando las benditas pastillas, sigo estando en contra de las pastillas éstas, pero... no sé, si duele si una persona lo está pasando mal, ¿qué nos cuesta brindarle la opción de ser feliz? Claro esta que las farmacéuticas se forran, pero es su trabajo. Es verdad que el dinero mueve el mundo y no van a inventar según qué para según que cosas pero... ¿Por qué criticar y decir que está mal?¿Eh?
Si sufres... quién es nadie para privarte de la felicidad. ¿Eh?

9 de febrero de 2015

Dinero, dinero

Toda persona tiene su punto débil. Y toda persona con tres dedos de frente es capaz de aceptarlo e intentar resolver ese punto débil para tratar de ser mejor persona. Pero... ¿Y si no lo quieres resolver?
Tengo un punto débil y es algo que me pierde totalmente. Aunque reconozco que quizás no lo quiero solucionar, porque después de todo no me molesta en absoluto. Bueno, quizás no habla bien de mi pero... ¿Y qué? No quiero ser una persona sin defectos y tampoco quiero arreglar según que cosas que no me resultan molestos, y que se que a los demás no les molesta del todo. Si, no les molesta del todo. En el caso que les molestara todo, no tendría más remedio que solucionarlo, pero como no es el caso.

Mi gran problema es... ¡El dinero! Me chifla el dinero. Es algo superior a mi. Veo la posibilidad de tener dinero y no me lo pienso dos veces. Aunque sólo ha habido algo que me ha hecho dudar... aunque evidentemente terminó ganando el dinero. ¿Qué fue? Pues dormir. ¿Entre el dinero y dormir?¿Cuál elijo? Al final terminé eligiendo el dinero. Me cagué en todo, pero después de todo era dinero. ¡Dinero, dinero, dinero!

El otro día un grupo de amigas y yo estábamos hablando sobre lo que seríamos capaz de hacer por dinero. Ese tipo de cosas que si tienes dos dedos de frente no harías. En ese momento cuando me preguntaron a mi me quedé reflexionando durante un minuto. Dependiendo de qué cosas no me importaría hacerlo. Obviamente si he de perder mis principios o mi dignidad no lo haría... pero ¿hacer el ridículo?¿Por qué no?

Desde luego el dinero me encanta. Es algo que no puedo controlar y no me importa perderme por el dinero. Porque después de todo en este mundo capitalista el dinero hace la felicidad y para todo lo demás está master-card. :D

6 de febrero de 2015

Tiempo de...

Ahora que tengo una hermana adolescente, me veo en la situación de temer por ella. En ese momento de su vida se puede ver influenciada por las demás personas. Verse obligada a hacer cosas, que quizás ella no quiere hacer y posiblemente, terminará haciendo porque se verá presionada por la sociedad. Y realmente eso me da miedo. 
Desde que tengo memoria, me he dado cuenta que he ido a descoordinada. Que me he tomado mi tiempo para hacer cada cosa. No he seguido unas etapas "convencionales" para hacer las cosas. Y realmente me ha ido muy bien, pero... ella no es yo. Ha crecido en una sociedad muy diferente a la mía y eso también me da mucho miedo, porque por lo menos cuando tenía su edad, las cosas peligrosas eran realmente peligrosas. O por lo menos, esa era mi sensación. En cambio ahora, las cosas que yo considero horribles, mi hermana las ve como algo normal, algo totalmente absurdo de preocuparse... y eso también me aterra. 
Vivimos en una sociedad que te obliga a hacer ciertas cosas para "entonar", te marca unas "cosas" que debes hacer... indiferentemente tu madurez mental para hacerlo.
Ahora vas a un instituto y ven a chicas de 13 a 15 años con tacones de aguja, vestidos cortos y pantalones que enseñan las nalgas. ¡Visten de fiesta para ir al instituto!
Niños de 12 años fumando. Niñas de 15 años embarazadas. 
No sé, me da mucho miedo. 
¿Y por qué pasa todo eso?
Obviamente una gran parte de la culpa es la de los padres. Éstos no les marcan ciertas normas o directamente les prohíben hacerlas. Yo soy de las que piensa que no hay que prohibir nada. Simplemente informar de aquello que está interesado, meterle en esa cabecita hormonada cierto sentido común y dejar que su mentalidad le diga lo que hacer o no. Evidentemente guiándole sin que se de cuenta. Porque después de todo siguen siendo niños con unos cuerpos demasiado desarrollados para su edad. 
Otra parte de la culpa está la sociedad. Marcando tendencia, obligando a "hacer o decir" cosas que a esa edad deben hacerse. O simplemente metiendo ideas llamativas, que niñitos con cuerpos desarrollados tienden a hacer.
Por ejemplo: ¿Por qué hay que tener una edad para darse un beso? ¿O una edad para acabar de estudiar o comprar un coche?¿Qué necesidad hay de marcar unos parámetros como "OBLIGATORIOS O NORMALES".
Entiendo que sea necesario poder "marcar" unas etapas en la evolución de la persona, pero no se debería decir "si el niño/niña no hace esto, está mal". ¿Por qué?
Pienso que cada persona tiene un desarrollo personal para cada cosa.
Es verdad que hablando el tema "biológico" es importante marcar unos parámetros porque si no, quiere decir que hay algo mal. Véase la regla. Si una niña entre los 12 y 19 no le baja, eso es algo raro y quiere decir que tiene algún problema. Pero... ¿Y si cuando tiene 20 no quiere tener sexo?¿Por qué es raro?
Una cosa es la biología y otra cosa es los sentimientos o la necesidad. La necesidad creo que debe tenerse en relación a tu madurez mental. No porque a los 15 o 17 no hayas tenido una pareja vayas a destiempo. Simplemente no se te ha despertado ese instinto...
Creo que deberían dejar que cada uno despertara sus instintos cuando ELLOS quieran, no porque la sociedad obligue o incite a que lo deban hacer.
No sé, son cosas que me gustaría que cambiaran. 
Si eres un poco precoz, que lo seas porque así lo sientes. No porque creas que se deba hacer.
O si eres una poca retrasada, es porque debe ser así.
El cuerpo es sabio. No lo fuerces. 

2 de febrero de 2015

Hijos vs Pareja

Ayer leí un artículo que me dejó con mal cuerpo. Al principio pensé que no lo iba a leer, porque no estaba absolutamente de acuerdo con eso que rezaba el titulo. Pero como soy una persona con la mente abierta, decidí que debía darle una oportunidad. Después de todo, de las opiniones diferente la gente aprende, y como tampoco tengo la verdad absoluta no puedo decir si está bien o mal.
Así que llena de valor abrí el artículo y me lo leí de arriba a abajo.
¿El resultado?
Sigo estando en contra. Absolutamente en contra.
El texto se llama así " Ésta es la razón por la que los hijos no pueden ser lo más importante en un matrimonio" Evidentemente como persona que quiere tener hijos, el artículo me resultó algo curioso y sobre todo, quería saber qué motivos tenía la persona que lo escribió para hacerlo...

Un breve resumen de lo que cuenta: Dicen que la imagen de la maternidad y la paternidad está sobrevalorada, como si fuera una religión. Que no se puede hablar mal de los hijos, porque siempre habrá alguien que te mirará con mala cara. También que dentro de un matrimonio cuando se tiene un hijo, todo su mundo se vuelca en la criatura y que cuando éstos se van los padres, deben volver a centrar su atención en recuperar su relación.
La mujer en cuestión, comenta que ella desde su experiencia sus hijos han evolucionado de forma buena al ver que entre sus padres hay muy buena relación y que entre ellos hay confianza, por lo que esa conexión ayuda a la evolución de sus hijos.
En definitiva, dice que hay que querer más al marido que a los hijos, para que éstos puedan desarrollarse en mejor forma, y además de que los hijos se irán y si no se cuida el matrimonio cuando éstos se vayan todo quedará en nada.

Mem almas de cántaros. Entiendo la opinión de ésta señora. Pero no la comparto, principalmente porque no se puede comparar el amor de madre al amor de pareja. Es lo mismo que no se puede comparar el amor que sientes por tu padre o por tu madre. Quizás se podría comparar el amor entre dos hijos o dos hermanos... ¡eso si! ¿Por qué? Porque más o menos los dos están dentro del mismo rango de edad o dentro del mismo nivel de estima. Son tus hijos, son tus hermanos... el grado de estima es el mismo.. pero...¡Una hijo o un marido!
Hablando rápido y mal...¡tú no te quieres tirar a tu hijo!  Como tu no quieres cambiarle los paquetes a tu marido... personalmente dudo que se pueda comprar.
Luego la señora en cuestión comenta que actualmente no puedes criticar a tus hijos porque eso te dejaría como una mala madre... ¿perdona? Es tu hijo, precisamente por eso puedes criticarlo. Puedes decirle lo que está bien o está mal, puedes comprender que haga una cosa o haga otra. Ser madre no te hace inmune a los sentimientos negativos que puedas tener por tu hijo... Evidentemente, si tienes un hijo asesino, quizás no lo querrás igual, pero le seguirás queriendo...
Al igual que estar enamorada no te hace inmune a los maltratos o las vejaciones que te pueda hacer tu marido...
Es como hacer la típica pregunta cruel... ¿A quién quieres más a papá o a mamá?
No se puede comparar el amor que sientes por tu hijo o que sientes por tu marido. Son amores totalmente diferentes...vamos eso creo.

No soy madre, pero he sido pareja... y tengo hermanas pequeñas que son como mis hijas (en serio), jamás pondría por encima mi relación a mis hermanas, porque después de todo la pareja se puede ir, la familia siempre se quedará... Hay más vínculos emocionales que dentro de una relación familiar, que dentro de una relación romántica.
Claro, si tu familia hace algo horrible, lo hará... eso no se puede justificar ni perdonar.
También lo mismo, si tu pareja hace algo horrible... tampoco se puede justificar ni perdonar.

No creo que hay que querer más a una que a otra. Más bien, creo que hay que encontrar un equilibrio entre las dos partes. Es verdad que cuando nace un hijo todo el matrimonio se vuelca en el cuidado de éste, y por motivos evidentes la relación se descuida... pero eso no quiere decir que quieras más a uno que otro, porque después de todo son amores diferentes. Cuando los hijos crezcan y se vayan, la relación podrá seguir igual o quizás no... esas cosas no se saben.
Un matrimonio puede ir genial sin hijos, llegan los hijos y éste se quiebra... o puede ocurrir lo contrario, un matrimonio horrible, llegan los hijos y todo mejora. No lo sé...

¿Por qué hay que comparar un sentimiento tan diferente? No entiendo.