28 de abril de 2010

Los hombres...

Mmmmm... ¿Qué pasaría si dejo la puerta abierta y él entra por ella? Lo que le haría...
Esto... me he desviado del tema en cuestión.

¿Qué podemos decir de los hombres? Sí, esos seres que tienen barba en la cara y pelos por todo el cuerpo. Esos seres que escupen, que se tiran pedos y que piensan que son el rey del mambo.
Hace unos días viendo unos videos me hice unas cuantas preguntas, sin saber muy bien si era cierto las respuestas que me hacía. Pero ayer descubrí que Sí. La respuesta a esa pregunta es Sí. Por mucho que los hombres lo quieran negar, es así.
¿Cuál es la pregunta?
¿De verdad a los hombres se le van los ojos?
¡Desde luego que sí! ¿Quieren pruebas?
Aquí les daré yo pruebas...
Después de ver esto... ¿me van a decir que no se le van los ojos?

24 de abril de 2010

Manías

Estoy convencida que cada uno tiene sus manías. Por ejemplo: Morderce las uñas, tocarse el pelo, morder el lápiz... etc. Y así hasta personificar cada una de las manías que poseen cada persona. Pero la cuestión de todo eso: ¿Cuándo las manías te comienzan a molestar?
Yo tengo una manía que en principio no debía molestar. Ya que es algo beneficioso de mi personalidad, algo que habla de mi. Sí, yo también muerdo los bolis, me muerdo las uñas... pero NO me cojo el pelo. Mi manía personal, marcada y con firma propia es ... (sonido de los redobles)
¡El orden! Si mi querido plebeyos. El orden es mi manía. La cruz que llevo en mi espalda y que la detesto. Se preguntaran ¿Por qué? Resulta que me encanta el orden, me gusta ver los lapices alineados, la cama ordenada y la ropa doblaba (no tiene que ser en el armario). Si, en principio llega a ser algo positivo. Ya que un cuarto ordenado dice mucho de ti. Incluso habla de tu personalidad. Los pequeños detalles hacen la persona. ¿No?
Desde que tengo memoria y tengo cuarto propio me ha gustado verlo ordenado. Bonito, todo en su lugar. Era como si se respiraba paz, tranquilidad. Un bienestar absoluto (si como la definición de la salud según OMS). Todo era maravilloso, la gente me alababa por mi orden. Por lo tanto mi vanidad se iba aumentado y por ende mi manía.
¿Cuándo se volvió una carga?¿Una molestia?¿Un grano en el culo?
Pues cuando me di cuenta que no podía vivir sin el cuarto ordenado. No podía hacer nada si veía algo por el suelo, por la cama... si veía mi cama desordenada. Me causaba estrés.
Incluso con 39º de fiebre, ordeno mi cuarto. Debo de estar apunto de la muerte para no hacerlo. En cierto modo mola. Ya que es bonito ver todo en su lugar... pero luego esta el plus que si está desordenado no vives.
Cuando iba al colegio dejaba mi cama desordenada por causa mayor, pero enseguida que volvía la hacía. Todos los días, a cada hora... siempre. Mi cuarto es ordenado. Soy una persona ordenada. Aunque si entras al armario... eso ya es otro tema.

En resumen. Tener manías es malo. Muy malo. Si estás te evitan hacer una vida normal, te incomodan y te hacen sentir incómoda...
Bienvenido a mi mundo.

20 de abril de 2010

Anécdota

Hace unos días fui a la bibloteca, cuando salí para hacer un descanso había un hombre mayor en la zona de ordenadores públicos. Al fijarme en la pantalla casi me da un chungo. El hombre estaba viendo un video porno. Sí, en la bibloteca pública.